Si quiero empezar un nuevo proceso, debo sanarme, sanar mi cuerpo y sanar mi mente, pero uno va ligado con el otro y el de la mente me esta costando tanto trabajo que dejo que mi cuerpo se quiebre.
Una parte de mi ya no quiere seguir, pero la otra parte no deja de decirme que luche que debo estar bien para volver a intentarlo y traer un bebé al mundo, a veces creo que esa parte me miente y sólo quiere verme mal, nunca nadie habla de esto, o al menos así parece, no estamos acostumbrados a hablar de la pérdida de los hijos, como si perder un hijo fuera algo malo y de lo cual no se debe hablar, las personas siempre acuden a consolarte cuando se muere un familiar, pero cuando se muere un hijo es como si debieran callar, el tema es prohibido, claro que duele pero no por ello debemos dejar de hablar de ello.
Seguiré en terapia, seguiré aferrándome al filo del abismo, porque quiero salir adelante y no dejarme caer, espero que pronto sane, aunque sé perfectamente que no va a ser fácil.