Después de dos meses de silencio por fin nos contactaron del DIF, ya nos
programaron las entrevistas con trabajo social y la visita domiciliaria, será
en los próximos días y nos mandaron unos formatos para llenar con nuestras
experiencias escolares, laborales y familiares, y allí último es donde viene lo
triste, porque recordando mi infancia-adolescencia pues no es como que haya
sido tan buena, tampoco fue tan mala, pero como siempre digo, tuve malos
padres, y aunque eso sea relativamente cierto, no quiero que se vea así en la
redacción del cuestionario que nos mandaron.
Empecemos porque mis padres
fueron padres ausentes, si, sé que tenían que trabajar y ahora lo entiendo pero
también he visto compañeros de trabajo que piden permiso para ir a los eventos
escolares de sus hijos, pero en mi caso como siempre estuvo mi mamá Yaya (mi
tía), pues como que dijeron: que vaya ella, y uno bien gracias, ciertamente ya
para ese entonces pues si veía a mi tía como una madre por ello que le dijera
mamá, pero al final del día hubiera sido padre que en alguno de los eventos
llegara uno de mis padres por lo menos, en fin, sé insisto, en que fue por
trabajo para que nos pudieran dar casa, vestido y sustento como dice la
oración, pero la muestras de cariño se quedaron de lado, si a esto le sumamos
que no eran nada afectuosos en sus ratos libres, pues mi conclusión sigue
siendo la misma, tuve malos padres.
¿Me faltaron cosas? Para cubrir
necesidades básicas, podría decir que no, aunque si había días que nos
quedábamos sin comer al menos dos días, porque no nos alcanzaba el dinero, pero
en general pues todo estaba cubierto, yo era de esas niñas a las que les
compran el uniforme tallas mas grandes para que les dure toda la primaria, nada
mas le vas descosiendo el dobladillo y las pinzas en la cintura, y la ropa pues
heredaba la de mi hermano (razón por la cual me visto mas masculinamente que
femenina), uno se acostumbra a esas cosas, pero pues no me falto nada básico,
sólo cosas que otros niños si tenían como juguetes y cosas así banales, pero al
final a todo niño se le antojan y mas si ve que todos sus amigos si tienen.
¿Me falto amor?, gracias a Dios
estaba mi mamá Yaya y mi abuelita y creo que ellas cubrieron perfectamente ese
aspecto, aunque se oiga resentimiento en mis palabras de malos padres, jajaj no
los culpo, lo entiendo y por eso estoy en terapia también para no clavarme en
ello, obviamente aun falta trabajo por hacer pero de verdad que no los culpo,
sé que hicieron lo que para ellos consideraron mejor y eso era ser proveedores
de lo esencial para mantenernos vivos.
Con mi papá la relación era
extraña, si bien el no era afectuoso podíamos pasar juntos sin hablar toda la
tarde y para mi eso era suficiente, normalmente veíamos los partidos de
“beisbol” que a él le gustaban mucho y aunque no me explicaba nada y a mi ni me
importaba, era suficiente para mi para saber que él estaba allí para mí y que
podía confiar en él, caso contrario con mi mamá, nunca he sentido que pueda
confiar en ella totalmente, quizás por su forma de ser, es la típica mamá que
sale ahora en los memes, que le dices que no le diga a nadie algo y al rato
hasta la vecina de 3 cuadras sabe, quizás por eso no me siento igual con ella,
aunque después de que me case empezamos a tener una mejor relación.
Y bueno, con mi hermano, ni hablo
de eso, somos como el agua y el aceite, sé que daría su vida por mí y quiero
pensar que yo por él (si lo haría), pero además de que nos llevamos 6 años de
diferencia, la relación nunca ha sido fraternal, en el sentido pues que no es
que seamos super amigos, o al menos yo no me siento así con él, si nos contamos
nuestros problemas, pero es más como un pa’ que estes enterado por si pasa algo
que por que realmente sea una relación amistosa, no se si me entiendan.
Ahora debo buscar en mi memoria para ver como fue mi infancia y mi adolescencia y poder poner algo en el cuestionario