miércoles, 15 de abril de 2026

Hablarte antes de nacer

 Estaba recordando el otro día algo de mi último embarazo y quiero compartirlo, es una pequeña anécdota que me paso con la comida.


Recuerdo aquel momento con una sonrisa y un poco de asombro. Estaba embarazada y el simple olor del maíz me daba asco. Pero entonces, con mi bebé dentro de mí, le hablé en mi mente: “No mijita, vas a nacer en México… ¡no puede darte asco el maíz!”

 Iba a comer y, de repente, algo inesperado: el olor y sabor del maíz me daban asco. Nunca antes me había pasado; de hecho, había disfrutado de tortillas y platillos mexicanos toda mi vida. Pero ese día, durante mi embarazo, algo cambió y pasó toda una semana.

 Me dio risa que justamente el maíz, la esencia de México, me causara rechazo. Era irónico y hasta un poco cruel, porque México es maíz en un sentido figurado: está en nuestra cultura, nuestras mesas y nuestras tradiciones. Al mismo tiempo, sentí tristeza, porque no podía disfrutar la comida como lo esperaba.

 Estaba en casa, ya que mi embarazo era de alto riesgo y no podía salir, así que pasé esos días hablando con mi bebé, una niña que estaba creciendo dentro de mí. Le decía que no podía no gustarle el maíz, que aquí, en México, las tortillas son la base de tantas comidas deliciosas, y le contaba sobre tacos, quesadillas, enchiladas y totopos. Le explicaba cada platillo con entusiasmo, como si la estuviera guiando por nuestra tradición culinaria.

 No sé si me escuchaba, pero algo cambió. Poco a poco, mi rechazo desapareció. Aunque normalmente no siento que las tortillas tengan olor, esos días toda la casa me parecía que olía a maíz, y cada aroma estaba lleno de recuerdos y expectativa. Fue un momento de conexión profunda, un diálogo silencioso entre madre e hija, un regaño tierno que terminó siendo una enseñanza para las dos: el amor también se transmite a través de sabores y aromas, incluso antes de nacer.

 Hoy, aunque mi bebé no esté conmigo, me gusta recordar ese tiempo. Me recuerda mi fuerza, mi ternura y cómo incluso los pequeños momentos, como reconciliarme con el maíz, pueden estar llenos de significado. Es un recuerdo que guardo con cariño, entre risas, aromas y tortillas.


lunes, 23 de marzo de 2026

La espera también es parte del proceso

Hace mucho que no escribo, pero es que tampoco hay noticias del DIF, lo único que tuvimos fue una respuesta (indiferente) al correo que mande preguntando por noticias, ¿y porque digo que indiferente? pues porque me pusieron otro nombre a dirigirse a mi, entonces, ¿las noticias que me dieron realmente eran para mi?, no lo sé, pero si lo eran, eran buenas noticias, si no, pues nos toca seguir esperando, me decían en el correo que ya iban a pasar nuestro expediente a la junta, lo que significa que ya van a deliberar si somos o no idóneos para ser papás, que palabra, que alguien más tenga que decirnos si servimos o no para ser papás, entiendo, deben cuidar de los niños, que ya de por si vienen de un entorno donde muy probablemente fueron maltratados, abandonados o violentados, pero a lo que voy, es que nadie piensa en una prevención, si esto se hiciera antes, si se nos diera ayuda o apoyo psicológico desde pequeños, creo que habría adultos mas funcionales que tendrían hogares buenos para sus hijos y se evitaría que el estado tenga que intervenir y sacarlos de sus casas para proporcionarles los derechos que por nacimiento les corresponden, pero como en muchos casos, es más fácil dar el bomberazo que prevenir el incendio, también estoy consciente que quizás lo que pido es una utopía. 

En fin, espero pronto venir con noticias, ya sea buenas o malas, para compartir más del proceso de adopción en México, que de entrada debo decir que es largo, ya ahora en junio cumplimos dos años que empezamos y aquí seguimos esperando, buscando libros, redes sociales, y todo lo que nos pueda ayudar para cuando ese pequeño o pequeña llegue con nosotros. 

Si están en un proceso igual de adopción, solo les pido no se desesperen, no es fácil, pero los que ya pasaron por esto, dicen que vale la pena. 


miércoles, 15 de octubre de 2025

Día de la pérdida gestacional, perinatal y neonatal

 

Hoy es el día de la pérdida gestacional, perinatal y neonatal, aunque en todo octubre es el mes que se le intenta dar visibilidad, pero ciertamente es un tema difícil, a la mayoría de las personas no les gusta hablar de esas pérdidas, a quienes las sufrimos por el dolor que nos causan y a quienes están a nuestro alrededor porque se sienten incomodos, dejándonos con un nudo en la garganta y el sentimiento de que esta mal compartir lo que sentimos, lo que sufrimos, lo que nos pasó.

 En esta última perdida que tuve, recuerdo que en la sala de descanso una enfermera se me acerco y me tomo de la mano, yo empecé a llorar, no sé cuanto tiempo, ella no dijo nada, sólo sostenía mi mano, y fue el acto de mayor amor y comprensión que pude haber recibido.

 Muchas veces después de una perdida llega un bebé, y eso no suple el dolor, pero te da una alegría, aunque obviamente el dolor del bebé no nato, siempre estará allí, pero habemos otras personas que no tendremos esa gracias, que después de varias perdidas preferimos ya no intentarlo y es un luto que uno vive en silencio, habrá afortunadas que puedan vivirlo acompañadas, pero hay personas que no, personas que lo callan porque eran embarazos muy tempranos y nadie se enteró, porque la gente de su alrededor no quiere hablar de ello por miedo o por que lo ven como algo insignificante, yo lamentablemente tuve en mi entorno personas que si dijeron que era una exageración mi dolor, total ni nació, lo peor, es que son personas con hijos que, quisiera yo pensar los amaron tanto como yo amaba (amo y amaré), a mis bebés aun sin conocerlos físicamente.

 Hoy solo vengo a dar un abrazo a todas esas madres que han pasado por una perdida gestacional, perinatal y neonatal.

jueves, 10 de abril de 2025

Entrevista psicólogo

Pues ya acabamos las entrevistas con el psicólogo, la verdad no me sentí tan presionada como con trabajo social, no sé porque, pero siento que fue mas relax, la verdad es que siento que nos fue bien, aunque la última entrevista fue muy extensa.

Fueron 3 entrevistas en total, la primera fue para saber por qué queríamos adoptar, que pensábamos de los niños institucionalizados, que haríamos si…, nos puso varias situaciones que se podrían vivir con un niño y ya le fuimos dando nuestras respuestas, la segunda fue de pruebas, nos mando las hojas de respuesta (ya que las entrevistas fueron vía zoom), y ya nos fue dictando la preguntas y teníamos que poner si nos identificamos mucho, poco o nada, fueron mas de 500 preguntas traducidas en tres horas de sesión, finalmente, la tercera entrevista fue de autobiografía, se dividió en tres etapas, infancia, adolescencia y vida adulta, fue desmenuzando cada etapa de cada uno de nosotros y finalmente fue la historia de pareja, desde que nos conocimos hasta el momento, nos preguntó cosas buenas y malas de cada etapa, eventos tristes, felices, como vivimos los cambios, etc.

 Si todo esta bien, ya las tres líneas (abogado, trabajo social y psicólogo) pasan la información a la junta y ellos son los que deciden si nos dan o no el certificado de idoneidad basado en las observaciones de las 3 vertientes, si nos dicen que sí, ya tendremos el certificado y entramos como a la lista de espera para que nos asignen NNyA (Niña, niño y adolescente), en caso de que nos digan que no, tenemos derecho a que nos informen el motivo por el cual nos están descartando, pudiendo ser que nos pidan que tomemos terapia o resolvamos algún asunto antes de volver a intentarlo, según sé también te pueden decir que trabajes en algún aspecto pero no te detienen el proceso, así que pueden ser varias vertientes.

 En caso de que nos digan que no, no vamos a dejar de intentarlo, checaríamos que nos falta o que necesitamos para obtener esa idoneidad y lo volveríamos a intentar cuantas veces sea necesario, y es que yo quiero que entiendan que el hecho de querer adoptar no es sólo por “cubrir una necesidad de tener hijos”, porque no es así, si bien es cierto que para mí es una esperanza para mi problema, lo cierto es que aunque hubiéramos tenido hijos propios íbamos a buscar la adopción, porque queremos que al menos un niño (si es posible más), vean, sientan, y sepan que aún hay oportunidad para ellos, aun pueden ser amados, pueden tener acceso a un mundo de posibilidades que les permita desarrollarse, porque nuestra intención de adoptar no proviene del deseo de tener hijos, sino de dar una oportunidad a quienes no han tenido la suerte de nacer en un entorno favorable para ellos.

 En fin, no creo que tan pronto les este dado noticias porque hemos visto que entre cada proceso se tardan de un mes y medio a dos meses, pero aquí seguimos.

 

viernes, 20 de diciembre de 2024

Entrevista trabajo social

En nuestra primera entrevista abordamos todo lo relacionado a la pareja, desde que nos conocimos hasta hoy día, mi esposo dice que siente que no nos fue tan mal y yo ya dije que no estaré en paz hasta que no nos den el certificado de idoneidad, que es el papelito que dice que si podemos ser papás, para ser padres naturales no se necesita ese papelito, y creo que lo debería de pedir y así evitaríamos tanto abandono, en fin, por el momento mi capacidad de ser madre depende de lo que un comité indique.

 La segunda cita fue acerca de nuestra infancia-adolescencia, como fue, quienes estaban allí para enseñarnos el camino, que cosas relevantes nos había pasado y como las superamos, en fin, pensé que sería mas traumática, pero realmente no. 

y finalmente la tan temida (por mi) visita de trabajo social ya paso justo hoy, que fue la tercera cita y pues toda mi ansiedad para nada, jejeje, en la mañana vomite de los nervios, pero bueno ya paso y no tengo la menor idea si nos fue bien o mal, yo quiero creer que bien, según había escuchado te abrían cajones, revisaban el refri y muy minucioso todo pero pues no, se entretuvo con mis gatos jejeje y ahora a esperar la llamada del psicólogo para sus sesiones y se supone que después de eso ya nos dicen si somos idóneos o no.

lunes, 9 de diciembre de 2024

Seguimos en el camino de la adopción.

Después de dos meses de silencio por fin nos contactaron del DIF, ya nos programaron las entrevistas con trabajo social y la visita domiciliaria, será en los próximos días y nos mandaron unos formatos para llenar con nuestras experiencias escolares, laborales y familiares, y allí último es donde viene lo triste, porque recordando mi infancia-adolescencia pues no es como que haya sido tan buena, tampoco fue tan mala, pero como siempre digo, tuve malos padres, y aunque eso sea relativamente cierto, no quiero que se vea así en la redacción del cuestionario que nos mandaron.

 Empecemos porque mis padres fueron padres ausentes, si, sé que tenían que trabajar y ahora lo entiendo pero también he visto compañeros de trabajo que piden permiso para ir a los eventos escolares de sus hijos, pero en mi caso como siempre estuvo mi mamá Yaya (mi tía), pues como que dijeron: que vaya ella, y uno bien gracias, ciertamente ya para ese entonces pues si veía a mi tía como una madre por ello que le dijera mamá, pero al final del día hubiera sido padre que en alguno de los eventos llegara uno de mis padres por lo menos, en fin, sé insisto, en que fue por trabajo para que nos pudieran dar casa, vestido y sustento como dice la oración, pero la muestras de cariño se quedaron de lado, si a esto le sumamos que no eran nada afectuosos en sus ratos libres, pues mi conclusión sigue siendo la misma, tuve malos padres.

 ¿Me faltaron cosas? Para cubrir necesidades básicas, podría decir que no, aunque si había días que nos quedábamos sin comer al menos dos días, porque no nos alcanzaba el dinero, pero en general pues todo estaba cubierto, yo era de esas niñas a las que les compran el uniforme tallas mas grandes para que les dure toda la primaria, nada mas le vas descosiendo el dobladillo y las pinzas en la cintura, y la ropa pues heredaba la de mi hermano (razón por la cual me visto mas masculinamente que femenina), uno se acostumbra a esas cosas, pero pues no me falto nada básico, sólo cosas que otros niños si tenían como juguetes y cosas así banales, pero al final a todo niño se le antojan y mas si ve que todos sus amigos si tienen.

 

¿Me falto amor?, gracias a Dios estaba mi mamá Yaya y mi abuelita y creo que ellas cubrieron perfectamente ese aspecto, aunque se oiga resentimiento en mis palabras de malos padres, jajaj no los culpo, lo entiendo y por eso estoy en terapia también para no clavarme en ello, obviamente aun falta trabajo por hacer pero de verdad que no los culpo, sé que hicieron lo que para ellos consideraron mejor y eso era ser proveedores de lo esencial para mantenernos vivos.

 

Con mi papá la relación era extraña, si bien el no era afectuoso podíamos pasar juntos sin hablar toda la tarde y para mi eso era suficiente, normalmente veíamos los partidos de “beisbol” que a él le gustaban mucho y aunque no me explicaba nada y a mi ni me importaba, era suficiente para mi para saber que él estaba allí para mí y que podía confiar en él, caso contrario con mi mamá, nunca he sentido que pueda confiar en ella totalmente, quizás por su forma de ser, es la típica mamá que sale ahora en los memes, que le dices que no le diga a nadie algo y al rato hasta la vecina de 3 cuadras sabe, quizás por eso no me siento igual con ella, aunque después de que me case empezamos a tener una mejor relación.

 Y bueno, con mi hermano, ni hablo de eso, somos como el agua y el aceite, sé que daría su vida por mí y quiero pensar que yo por él (si lo haría), pero además de que nos llevamos 6 años de diferencia, la relación nunca ha sido fraternal, en el sentido pues que no es que seamos super amigos, o al menos yo no me siento así con él, si nos contamos nuestros problemas, pero es más como un pa’ que estes enterado por si pasa algo que por que realmente sea una relación amistosa, no se si me entiendan.

 Ahora debo buscar en mi memoria para ver como fue mi infancia y mi adolescencia y poder poner algo en el cuestionario 

jueves, 24 de octubre de 2024

Ofrendas

 Ya vienen las ofrendas, y está será la primera ofrenda de mi niña, con mis gemelos paso un año para que tocara su primer ofrenda porque ellos fallecieron el 6 de noviembre, pero mi niña falleció en mayo, aún no cumple el año, dicen que no se les debe poner ofrenda si aún no lo cumplen, dicen que a los 6 meses y otros a los 3, la verdad no se cual sea cierta, sólo sé que si la voy a ofrendar, pero me esta doliendo más de lo que pensé, creí que ya lo había superado pero un dolor así no se supera fácil, incluso por mis gemelos aún me siento triste, pero mi niña me duele aún más, Ángeles y Santiago ya estarían por cumplir los 3 años y si Priscila estuviera aquí ya tendría 3 meses, pero ninguno esta, sólo tengo sus cenizas en un recipiente en forma de ángel, los gemelos están juntos y mi niña esta en uno diferente, pero ambos con forma de ángel y ambos en el mismo nicho que su abuelo les construyo, abuelo que también ya esta allá en el cielo con ellos. 

No puedo evitar sentirme triste, enojada incluso, ayer que los recordé me moleste con Mario, y no porque lo culpe de algo, sino que simplemente me moleste, no quería que nadie me hablara y él estaba allí insistiendo, yo sólo quería llorar como lo estoy haciendo ahora. 

No es que me la pase llorando por ellos ni que piense que con la adopción voy a sustituirlos, sé que son situaciones diferentes, pero me da miedo que por estos ataques de llanto que me dan de cuando en cuando me digan que no soy apta para que nos den en adopción a un niño, porque el otro día mi psicólogo me dijo que pensara en esa posibilidad, que si bien la tenia presente no quería ahondar en ella, ahora no saco de mi cabeza que pueden darnos un no y si bien no sería el final del camino, si sería un enorme bache que podría dejarme muy mal herida, aunque por otra parte se supone que por eso estoy en terapia. 

Por favor, si han pasado algo similar no olviden ir a terapia, de verdad que aunque parezca que no, si ayuda bastante. 

Hablarte antes de nacer

 Estaba recordando el otro día algo de mi último embarazo y quiero compartirlo, es una pequeña anécdota que me paso con la comida. Recuerdo ...