lunes, 20 de septiembre de 2021

MIEDOS

Es difícil no tener miedo cuando te dicen que hay una amenaza de aborto, sobre todo cuando ya dabas por hecho que todo estaba perfectamente y que el embarazo lo llevarías de una forma completamente diferente a la que lo estás llevando, me da miedo pensar en que puedo perderlos cuando ya vi su cuerpecito formarse, cuando escuche sus latidos y cuando los he sentido moverse dentro de mi.

Yo sé que tengo "un intento más" pero de alguna manera no quiero hacerlo, porque a diferencia de la vez pasada, estos bebés ya están formados, ya los hemos visualizado más en nuestras vidas, pues anteriormente sólo llegue a 3 semanas y se manejo como un intento fallido, pero ahora, ahora es diferente y es más difícil. 

Me da miedo cada que tengo que ir al sanitario, me da miedo que encuentre sangre y que lo siguiente sea la perdida de los bebés, pero también hay una parte rara dentro de todo esto, una parte de mi esta tranquila hasta cierto punto, porque confío en Dios y creo firmemente que me esta ayudando, eso me da de alguna manera paz, sin embargo, mi yo negativo sigue hablándome al oído.

Ayer mi esposo lloró, jamás en estos 20 años que tenemos juntos, lo había visto llorar, dejarlo aflorar sus sentimientos y es lo más hermoso que ha pasado pesé a las circunstancias, quizás por eso Dios nos esta poniendo esta prueba, para conocer otro lado de nosotros mismos que no nos habíamos dado la oportunidad de explorar, por que él siempre se hace el fuerte, porque si sufre lo hace en silencio para no mostrarse débil frente a mi, o al menos eso fue lo que me dijo anoche, que sentía que se mostraba débil si lloraba, pero ayer se abrió por completo y eso fue maravilloso. 

miércoles, 15 de septiembre de 2021

AMENZA DE ABORTO

 El 13 de septiembre 2021 tuve mi cita en el doctor, el fin de semana tuve unos dolores, como calambres, pero no les di mucha importancia porque pensé que eran normales por el crecimiento de los bebés, sin embargo, cuando vi a la doctora se lo comenté, ella comenzó a revisarme y es aquí donde se parte en dos mi historia. 

Mis bebés están bien, tienen buen tamaño, sus huesitos formados, sus latidos bien, ambos moviéndose, uno más que el otro, se veían hermosos, hasta una manita alcanzamos a ver de uno de ellos; pero también la doctora vio dos hematomas, uno en cada placenta y me dijo que eso era un riesgo, que significaba una amenaza de aborto, me asuste mucho con sólo escuchar esa palabra, yo pensaba que estaba mejorando pero al parecer las cosas se estaban complicando. 

Me mando más medicamento y nuevamente el reposo, aunque realmente ese no lo he dejado, ese día estuve triste me sentía la mujer mas desafortunada del mundo, sentía que no debía tener hijos y que por eso Dios no estaba dejando que se dieran bien, que quizás yo misma me estaba castigando por algo y que mis bebés por eso no se "agarraban" bien, me dormí un buen rato y ese día no tenia ganas de rezar, pero mi mamá me dijo algo que me hizo reconsiderarlo, me dijo que no me soltará de Dios, que me agarrará de él y que le pidiera por mis bebés, y así lo hice, así lo sigo haciendo. 

A mis bebés también les dije que se agarraran fuerte, que su única labor era la de aferrarse a la vida, que yo me encargaría de alimentarlos bien, de seguir descansando y de tomar la medicina que nos ayudara a ambos, tengo miedo, si, pero también tengo Fe y se que Dios esta conmigo, así como mi familia. 

Y pues aquí seguiré escribiendo estas líneas desde la comodidad de mi cama, por que realmente no me paro más que al baño, hace un rato que no iba a mi sala-cocina-comedor, y el lunes que fui a doctor descubrí que mi suegra trajo una cortina nueva, reacomodo algunas cosas y bueno, ya no reconozco mi casa, pero agradezco que la tengo a ella para ayudarme, por que mi mamá ya es una persona mayor y no podría hacerlo aunque quisiera. 

BEBÉS

Cómo les comente anteriormente el 2 de junio comencé nuevamente el tratamiento, me transfirieron 3 embriones, y contrario a la primera vez me encontraba mucho mejor de salud, tanto física como mental, antes de continuar con el proceso, quiero contarles que días antes soñé que estábamos mi esposo y yo en una casa grande y según teníamos un hijo, pero al momento de ir a verlo era en realidad un feto, no estaba bien formado y se veía lleno de sangre, eso me hizo pensar que quizás uno de los 3 no iba a seguir adelante y la realidad es que así fue, cuando fuimos al doctor nos dijeron que sólo 2 de los embriones se habían implantado y que el otro se absorbió. 

Cabe destacar que dentro de este primer mes, antes del ultrasonido, estuve en cama la mayor parte del tiempo, la primera vez me dijeron que hiciera mi vida normal y así lo hice pero como les comente, no fue exitoso, así que decidimos que esta vez me quedaría en cama y haría lo menos posible, mi suegra era la que venía a ayudarnos.

En los primeros ultrasonidos todo parecía ir de maravilla, no había signos de que tuviera riesgos con los bebés, así que decidí empezar a hacer un poco de ejercicio, solo caminadora y en modo lento para no agitarme, solo hacía 15 minutos, pero seguía una vida "normal", no del todo porque mi suegra seguía viviendo a ayudarme en tareas del hogar y me traía el mandado, por lo que en general no me esforzaba ni nada, pero hubo un día, un mal día, que al levantarme sentí un flujo, fui al baño y vi sangre, no me asuste tanto porque fue poco y no vi coágulos, aún así era preocupante, le avise a mi esposo y corrió por unos supositorios que me habían recetado precisamente por si pasaba algo así, posteriormente llamamos a un doctor aunque no fue al que lleva el proceso, porque hasta ese momento no nos había dado su celular sólo el teléfono del instituto y ellos entraban hasta las 7, eran las 6 de la mañana y yo no podía esperar tanto.

Cuando llegamos con el doctor, al revisarme me dijo que tenía un ligero desprendimiento de placenta, me asuste mucho porque a mi cuñada le paso lo mismo y un tiempo después tuvo un aborto, pero el doctor me dijo que era muy pequeño y que no había de que preocuparme, me mando reposo absoluto y un medicamento. Más tarde ya nos comunicamos con la doctora del instituto y le comenté lo que el doctor me había dicho y lo que me mando, pero me dijo que no me tomará lo que recetó y me dio el nombre de otras pastillas, decidí seguir su tratamiento ya que finalmente era con ellos con quienes llevamos todo el proceso. 

Una semana me duro el sangrado, pero después se calmó y me dijo la doctora que podía dejar de tomar el medicamento, de todas maneras tenía que seguir guardando el reposo, le pregunte que si nuestra siguiente cita aún estaba en pie o si se cancelaba por el reposo y me dijo que si fuera y que me hiciera unos estudios que me mando. 

Como sentí mucho miedo, decidí refugiarme en Dios, no puedo decir que soy la mujer más católica del mundo, pero tengo Fe en él, así que me dispuse a rezarle diario para que me ayudara.  

PLANES

 

Después de que mi transferencia no fuera exitosa, me dijeron que en dos meses podría intentar de nuevo y aunque me sentía mal por el intento fallido me empecé a preparar para la siguiente transferencia, pero el mundo empezó a dar un vuelco, el virus ya se había extendido a otras partes de China, unos meses después la OMS ya lo había declarado PANDEMIA, me llamaron de la clínica para indicarme que iban a suspender mi proceso hasta nuevo aviso, me dieron una fecha tentativa en Junio pero todo dependía de como fuera desarrollándose lo que todos ahora conocemos como la CUARENTENA.

 Llegó Junio y no recibía llamada del doctor, por lo que me aventure a contactarlo y preguntar si podíamos continuar con el proceso, la respuesta fue negativa, teníamos que esperar a que bajaran más los contagios, nuevamente pusimos otra fecha tentativa para agosto,  esta vez al contactarlo nos dijo que la Secretaría de Salud ya les había permitido continuar con los procesos si los prospectos así lo querían, que se tomarían las medidas necesarias, en ese momento por mi mente pasaron dos cosas, ¿Por qué si ya podíamos continuar no nos llamó? Y ¿qué tan seguro es continuar ahora?, mi primera pregunta la omití, la segunda necesitaba una respuesta real y responsable, así que le dije, ya leí el comunicado que me enviaste, pero quiero saber tu opinión profesional, respiro hondo y me dijo que para él lo más recomendable era esperar al menos a que bajaran los contagios y viéramos que era constante ya sea que fuera a la baja o al menos se mantuvieran, no como ahora que unos días había más y otros menos pero seguía fluctuando.

La siguiente fecha tentativa fue septiembre, pero llegado el tiempo me dijeron que mejor esperáramos un poco más, en noviembre volvimos a llamar y el doctor nos dijo que si queríamos podíamos empezar de nuevo pero como yo había regresado a trabajar, no quise aventurarme en ese momento, le dije que mejor en enero, llego el mes de enero y comenzamos de nuevo con los preparativos. 

Pero los planes no salen siempre como uno quiere, resulto que al actualizar mis estudios, mi glucosa salió alta y no era conveniente empezar el tratamiento así pues podría ocasionar problemas en el embarazo e incluso provocarme un aborto, por lo que me mandaron con el nutriólogo para ver si con un cambio en mi alimentación lograba bajar esa azúcar y de paso unos kilitos de mas, afortunadamente me recomendaron una doctora que resultó ser muy buena y además me daba toda la confianza del mundo, también decidí regresar con mi psicólogo pues era un proceso que no quería pasar nuevamente "sola" y no es que lo estuviera simplemente es que un profesional siempre tiene mas herramientas para darnos esa claridad que a veces uno necesita. 

Tenía que esperar otros 3 meses antes de volver a intentarlo, pero había un miedo dentro de mi de que no hubiera logrado bajar el nivel de azúcar que me hizo esperarme 5 meses, venturosamente mis resultados fueron buenos y pudimos comenzar nuevamente el tratamiento el 2 de junio del 2021. 

domingo, 12 de septiembre de 2021

FIV

Después de mis múltiples actos fallidos con los ginecólogos, mi esposo y yo decidimos probar un tratamiento nuevo, fuimos a INGENES, allí prometían que traerían una estrella de cielo para nosotros y decidimos intentarlo, nos llevamos una sorpresa por los costos, pero afortunadamente teníamos los medios, pues habíamos estado ahorrando, así que nos aventuramos, porque una ilusión como tener un hijo nos hace buscar posibles e imposibles con tal de lograrlo, sin embargo, sé muy bien que habrá quienes no podrán llegar a la meta por el obstáculo principal que es el dinero.

Cuando llegamos al instituto yo llegue con mi diagnostico que ya conocía bien, con aquel terrible mal que desde los 15 años me aquejaba, mis ovarios poliquísticos, el doctor lo confirmo, y nos dijo que la alternativa más segura era una FIV (Fecundación In Vitro), empecé nuevamente con hormonas, ácido fólico, aspirina y un montón de otros medicamentos enfocados a prepararme para la FIV, yo por mi parte renuncie a mi trabajo para poder estar "sin estrés" y que todo saliera lo mejor posible, 

El primer paso era obtener óvulos sanos de mi parte, y espermas de mi marido, recuerdo que me inyectaba una semana antes unas hormonas que eran en la pancita, 3 veces al día, lo más horrible que me ha pasado, pero en mi mente sólo había una pregunta ¿Qué estas dispuesta a hacer por tener a tus bebés?, así que lo soportaba, un día antes de la extracción de los óvulos tenia un dolor insoportable en los ovarios, nunca me dijeron y no supe si no hasta después que si pudo haber una "explosión" de un ovario y regar un liquido por todo mi útero, pero afortunadamente no fue así, obtuvieron 62 óvulos de los cuales se fertilizaron 34, pero al final sólo fueron viables 8.

En enero de 2020 me hicieron La transferencia de embriones, todo parecía ir muy bien en sus primeras 2 semanas, pero al final del día no se logró y antes del mes tuve un aborto espontáneo, recuerdo perfectamente haberme levantado en la noche y ver mi ropa interior llena de sangre, empecé a llorar antes de poder gritarle a mi esposo para que fuera, cuando llegamos al doctor nos dijeron que los bebés ya no estaban.

 Días antes tuve un sueño que al inicio no había relacionado con nada porque fue algo raro, estaba yo en un sitio muy oscuro, de repente tomo forma como la casa del pueblo, pero seguía oscuro como si fuera de noche, allí estaban varios de mis familiares fallecidos, mi tía, mi papá, otras tías y mi abuelita, mi mamá que aún vive, estaba sentada en un sillón en medio y todos decían “están muertas” repitiéndolo varias veces y con una tonalidad sombría, yo miraba como espectadora este espectáculo y me desperté abruptamente pensando que era mi mamá la que quizás fallecería aunque el plural me dejo pensando si eso me incluya a mi o algún otro familiar, lo deje un poco de lado y no pensé en ello hasta que paso lo del aborto.

También escribí lo siguiente:


Ayer la vi, pero no venía por mí, venia por ellos, por mis bebés, puso su mano en mi pierna y supe que era ella, inconfundible como siempre.

Me quedé congelada, no le pude decir nada, no pude negociar, le dije a Dios que ponía nuestras vidas en sus manos y decidió, no sé porque lo hizo, pero confío en su decisión aunque me duela y por el momento no la entienda.

Tengo otras dos oportunidades, pero saben, cuando compramos "el paquete" hablar de 3 intentos parecía esperanzador, hoy hablar de otro intento me suena inhumano, no por otra cosa, sino porque pareciera que fue un experimento fallido y decimos "siguiente", y cuando lo vives sabes que no es así.

Eran mis bebés, con los que ya había hecho planes, con los que platicaba todos los días, a los que cantaba para tranquilizarlos cuando sentía dolor, por eso hablar de otro intento se me hace duro.

Pero no me voy a rendir, sé que debo ser fuerte, sé que lo soy, sólo tengo que llorar mi luto. 

 


RECUENTO

Desde que tenia 15 años, un año después de que comenzará mi periodo, tuve problemas con el mismo, nunca fui regular, me baja más días de los que debían ser o se tardaba más de un mes en llegar, mi mamá me llevo al ginecólogo, mismo que me indico que tenia ovarios poliquísticos, en aquel momento no sabía todo lo que eso conllevaba y mucho menos lo que debía esperar por tener este "mal". 

El tratamiento a seguir fue hormonal, me empezaron a dar píldoras anticonceptivas y si, en cuestión de meses esos quistes desaparecieron, pero nunca me advirtieron que me iban a crecer nuevamente y mucho menos de todos los cuidados que debía tener, mal doctor, mal paciente, yo tampoco me puse en aquel entonces a averiguar todo lo que pudiera sobre mi padecimiento y eso que en aquellos días comenzaba el auge del internet. 

Después de unos meses, volví nuevamente a perder el ritmo con mi periodo, mi mamá me llevo a otro doctor, quien dijo que era normal y que cuando me embarazara se me iba a quitar, regresamos con el primero, me volvieron a dar hormonas, después de casi un año tomándolas comenzaron a hacer estragos en mi, subí de peso, caí en depresión, mis cambios de humor eran fatales, los dolores pre menstruales eran insoportables, así que mi mamá decidió que las dejara de tomar. 

Seguimos con un homeópata, y aunque le tengo mucha fe a estos doctores porque de otros males me han curado, con mis quistes jamás vi mejoría o cambio alguno, por lo que también deje ese tratamiento, me olvide de los quistes y decidí vivir mi vida con las irregularidades de mi periodo, a veces pasaba hasta 7 meses sin nada y otras un mes entero con sangrado, pero para mí eso se convirtió en algo normal, no le tome la menor importancia y aprendí a siempre cargar una toalla sanitaria porque nunca sabia cuando iba a bajarme. 

Cuando me case, por allí de los 25 años decidí ir nuevamente al doctor, porque estaba sangrando cada 15 días, y si, adivinen que, me mandaron más hormonas, pero esta vez en inyección y era una cada 3 meses, pero me basto con una para dejar el tratamiento, pues fue una concentración tal que los efectos tan indeseados no se hicieron esperar, el bajón a mi salud me pego sobre todo en mi sistema inmunológico, la segunda dosis nunca llego. 

Empecé a trabajar y quise aprovechar el seguro, fue de las peores decisiones que he tenido, no voy a criticar el seguro medico que tenemos en México, porque sé que en muchos otros países ya lo quisieran pues tienen que pagar por la salud, y aunque precario, nosotros tenemos la dicha de contar con él aunque no siempre nos toquen buenas experiencias como a mi, pues resulta que como seguía con un sangrado abundante y constante, acudí al médico general para que me diera pase al ginecólogo, la doctora que me atendió primero me dijo con incredulidad que no parecía que estuviera sangrando tanto ni que llevara tantos días, pues si no ya estuviera con algún tipo de descompensación, me mando a hacer estudios los cuales salieron bien, y con escepticismo acepto enviarme al especialista, cuando llegue al gine, lo primero que me dijo aun sin revisarme fue: estás gorda, baja de peso y verás como te curas, WTF (perdón por las malas palabras), ni siquiera sabía a lo que iba o quizás si, si tenia un historial, me hizo una revisión rápida y el único medicamente que me mando fue uno para bajar de peso, jamás he regresado al seguro y por supuesto que tampoco me tome nada de lo que me dio. 

Como seguía con el problema fui a un doctor particular que tenia especialidad en fertilidad pues además de curarme quería embarazarme, él había atendido a una amiga y ya tenia a su bebé con ella, así que fui con muchas esperanzas, me reviso, me dijo lo mismo que las personas del seguro, que el problema era mi peso, le dije que básicamente desde que empecé mi periodo tenía este problema y que a los 15 años no tenia sobrepeso, por lo que no consideraba que mi problema fuera ese, pero el rápidamente me descalifico y me dijo, pues seguro tu no te sentías gorda pero si lo estabas, ya no le dije nada porque de verdad que cuando tienes problemas de autoestima y te descalifican de esa manera te matan, me mando más hormonas y me mando con un endocrinólogo, me dijo que cuando bajara de peso ya veríamos lo del embarazo, salí de allí con mi tratamiento ya conocido de anticonceptivos, pero acepte ir al endocrinólogo, porque de verdad quería embarazarme, y lo único bueno que saque de este doctor fue lo que más me ha ayudado en este proceso, me dijo, Viri tienes ovarios poliquísticos pero seguro sólo es un síntoma de algo más, por lo que ahora te debes volver especialista, TU DEBES SABER MÁS QUE TODOS LOS DOCTORES CUAL ES TU PROBLEMA, DEBES INVESTIGAR Y VOLVERTE EXPERTA, así lo hice. 

Llegué con el endocrinólogo, después de varios estudios concluyo que tenía síndrome metabólico, y que todas y cada una de mis "mini" enfermedades sólo eran una rama de este problema, estuve un año en tratamiento, pero nuevamente lo deje, ¿por qué? porque nunca vi una mejora en mis estudios, los parámetros no cambiaban ni para bien ni para mal, tomaba alrededor que 10 pastillas al día y ya ni me acuerdo para que eran, sólo recuerdo que rechace tomarme una, yo tengo mucho vello facial, y me dijo si te tomas esta (no recuerdo el nombre) va a reducir el vello pero vas a tener muchas infecciones urinarias mientras la tomes, y yo dije, no gracias, velluda estoy perfecta, allí fue donde empecé a sentir que debía quererme con mis defectos, en fin, como les iba diciendo, tomaba hartas pastillas, mi boca ya no distinguía sabores porque sólo tenía un sabor metálico, tenia sueño todo el tiempo y estaba siempre de malas, así que lo deje y por tanto tampoco regrese con el ginecólogo. 

Al dejar todas las pastillas obviamente mi periodo nuevamente se volvió irregular, así que volví a ir con otra ginecóloga, le dije de mi problema y le dije que quería embarazarme, me dio nuevamente más hormonas y me dijo que tenía que bajar de peso porque estaba muy gorda y si me embarazaba iba a subir como 20 kilos mas, y hoy sé que no es cierto, que con la ayuda adecuada de un nutriólogo el peso se puede mantener o incluso ir bajando, pero esa es una historia para mas adelante. Con esta ginecóloga ya no volví a ir porque aun con las hormonas mi sangrado no paraba y ella sólo me decía que era normal y que me tomara un paracetamol, y mi cita siguiente la preprogramo unas 5 veces, la última vez que me llamaron les dije que iba a salir de vacaciones y que cuando regresara les llamaría, cosa que no hice y ella tampoco me volvió a marcar.

Hasta aquí llego mi martirio de las visitas con los ginecólogos, el buen consejo del doctor sobre ser la experta en mis problemas de salud me funcionó bastante, pues aunque sé que las hormonas las tengo que tomar siempre si quiero tener controlado mi problema de ovarios poliquísticos, aprendí que los alimentos, el ejercicio y sobre todo el amor propio, ayudan y bastante, poco a poco espero poder ir desarrollando estas ideas y ayudar a alguien más con este largo proceso. 



Hablarte antes de nacer

 Estaba recordando el otro día algo de mi último embarazo y quiero compartirlo, es una pequeña anécdota que me paso con la comida. Recuerdo ...