martes, 16 de noviembre de 2021

PÉRDIDAS

 El 4 de noviembre, paso lo que tanto temía, mis bebés dejaron de estar con nosotros, pesé a todos los intentos no logramos ese milagro que buscábamos y se fueron, está es la segunda vez que me pasa, en el primer intento sólo llegamos a 25 días pero no se lograron, como no alcanzamos ni la primera cita nos indican que quizás lo más probable es que no se implantaron bien y por eso pues no llegamos ni al mes. 

En esta ocasión era diferente, ya teníamos 20 semanas, pero no fue suficiente, desde el inicio estuvimos con complicaciones pero seguimos luchando, al mes aproximadamente, tuve un sangrando, fue ligero, nos dijeron que fue un desprendimiento de placenta, por lo que me mandaron a reposo absoluto, en la siguiente consulta me dijeron que tenía hematomas en la placenta, pero no había mucho que hacer sólo seguir con el reposo y me mandaron unos medicamentos, para el tercer mes nos dijeron que ya habían desaparecido los hematomas pero la placenta aún no subía por lo que aún había riesgo de aborto, tenía que seguir en reposo absoluto, para el cuarto mes el doctor nos dijo que ya todo estaba bien, la placenta ya había subido y no había tanto riesgo, pero nos dijo que que hasta los 5 meses no podíamos asegurar nada, sobre todo porque eran gemelos y siempre eran de mas cuidado. 

En la semana 18 fui a revisión y resulta que mi cérvix estaba abierto, lo que nuevamente amenazaba con un aborto, nos dieron la opción de hacer algo que se llama cerclaje, que es básicamente coserte el cérvix para cerrarlo, sin embargo, como ya estaba abierto las posibilidades de que mi embarazo finalizara en tiempo eran muy pocas, de hecho la idea era llegar al menos a los 7 meses para asegurar la viabilidad de los bebés, decidimos someterme a la operación pero mi cérvix estaba tan abierto que aunque si lograron coserme, un punto se reventó al día siguiente y el doctor sólo nos dio un 40% de posibilidades, nos dijo que podíamos inducir el parto, o seguir como estábamos y esperar a que por si solo se indujera o por milagro llegáramos a los 7 meses, decidimos arriesgarnos, pero lamentablemente no llegamos, el 4 de noviembre apenas habían cumplido las 20 semanas, empecé con contracciones, me iban a poner un medicamento en supositorio para detenerlas pero al momento de manipularme para ponerlo se reventó mi fuente, ya no había nada que hacer, sólo dejar que la labor de parto siguiera.

Voy a hacer un pequeño paréntesis para decirles a todas las mujeres que han pasado por parto que las admiro, mis bebés eran muy pequeñitos y las contracciones que sentí fueron horribles, no quiero imaginar como es en un parto con un bebé de tiempo, yo siempre me había jactado de tener un umbral de dolor alto, pero este sentir estaba en otro nivel, verdaderamente sentía que moría porque no sólo era el dolor en el vientre si no que mi espalda sentía que se me partía en dos, cuando me pusieron la epidural (la anestesia), sentí también dolor, mientras me la ponían, pero me alivió bastante las contracciones. 

Regresando a mi tema, obviamente mis bebés nacieron, eran un niño y una niña, Ángeles, que era quien menos peligro corría aparentemente fue la que ya no aguanto y a la que se le reventó su bolsa, fue la primera en salir, y Santiago aunque aun no quería salir tuvimos que inducirlo, pues me dijo el doctor que era imposible que se quedará por la exposición a las bacterias, podríamos contraer alguna infección y agravarnos, por lo que la mejor opción era que él también naciera, odio esta palabra, nacer, porque para mi nacer es vida, en este caso no fue así, ellos eran muy pequeñitos y no estaban lo suficientemente formados para que pudieran luchar por sus vidas, los tuve unos minutos conmigo, nunca olvidare sus cuerpecitos calientes y sus pequeños intentos por respirar pero no pudieron lograrlo. 

Ahora tengo un vacío en mi cuerpo y alma, ya no tengo a mis bebés en mi pancita pero tampoco están físicamente conmigo, eso me hace sentir miserable, no sé como afrontarlo ni siquiera sé si pueda confrontarlo, hoy día no puedo, no tengo fuerzas ni físicas ni espirituales para hacerlo. 

lunes, 8 de noviembre de 2021

PREPARADOS PARA EL EMBARAZO ¿?

 Yo solía pensar que embarazarse era algo fácil, que no se requería de mucho esfuerzo ni nada por el estilo, claro, esto lo pensé por allí antes de los 19 años, después entendí que no era tan fácil y finalmente comprendí que las cosas no son así. 

Seguramente si hay muchas personas que a la primera se embarazan y su proceso lo llevan sin problemas, pero hay tantas otras con tantas enfermedades, complicaciones y deficiencias que no conocen que las lleva a tener un proceso largo, cansado, tedioso, doloroso y desgastante, porque en el camino de la búsqueda de un hijo los obstáculos que nos vamos encontrando significan un rayito menos de esperanza y uno más de luchar en contra de todo y todos. 

A las mujeres que no podemos tener tan fácilmente hijos, nos toca callarlo muchas veces, por vergüenza o por tristeza, sólo nos limitamos a sonreír cuando nos preguntan para cuando los niños, porque no queremos que los demás sepan del dolor y a veces si, la amargura, que nos representa ese tipo de cuestionamientos, como si el tener hijos fuera sólo decir si, si quiero y aparecieran mágicamente en tu pancita.

A algunas mujeres nos toca prepararnos para el embarazo, como si de una receta de pastel se tratara, tómese dos cucharadas de esto, 5 pastillas de aquello, un mes de inyecciones, pase acostada una buena temporada, muévase poquito, no ya no, no se mueva nada, coma más de esto, coma menos de esto, esta bien coma todo lo que quiera, y en 9 meses ¡boom! allí esta su bebé; bueno eso si se tiene suerte. 

Estuve 3 meses preparando mi cuerpo con hormonas (tomadas, inyectadas e introducidas por mi vagina), vitaminas, ejercicios, buena alimentación, tan sólo para la estimulación ovárica, que es hacer que mi cuerpo produjera tantos óvulos como le fuera posible para buscar fertilizarlos, después de eso pase todo un año con el mismo tratamiento anterior, tomaba alrededor de unas 10 pastillas al día, entre las que ayudaban a mis males de tiroides e insulina, hasta las que eran para fortalecerme, seguí tomando hormonas, recibía inyecciones en mi panza, muy dolorosas por cierto, pero necesarias para que mi bebé llegara a este mundo, hice ejercicio diario y comía lo más sano que me fuera posible, no voy a decir que lo hice al 100% porque sería mentir, pero si hubo mejoría tanto en mi cuerpo como en mis estudios de sangre, pero todo eso no fue suficiente, mi primer intento no llego a las 3 semanas y mi segundo me trajo a los 5 meses, esperanzadores, llenos de alegría, pero tampoco fueron suficientes. 

Resulta, que en ese momento descubrimos que tenía algo que se llama Útero incompetente, les dejo la definición:

El cuello del útero incompetente, que también se llama insuficiencia cervical, sucede cuando el tejido cervical débil causa un parto prematuro o la pérdida de un embarazo que, fuera de esto, sería saludable; o bien el tejido contribuye a esto

Tener este tipo de Útero puede ser por alguna infección, pero generalmente se debe a un mal congénito, y padecerlo significa que hay muchas posibilidades de que pierdas a tu bebé porque lo que conlleva es que tu cérvix se abre y pues obviamente al abrirse se induce el parto en semanas muy prematuras que impiden que el bebé tenga el desarrollo suficiente para poder sobrevivir, para poder contrarrestarlo hay algo que se llama CERCLAJE, pero normalmente este método sólo sirve si ya sabes que cuentas con ese mal, pues al poder diagnosticarlo se hace la operación de cerclaje, que consiste más que nada en "coser" el cérvix para mantenerlo cerrado y no haya posibilidad de que se abra, sólo que, este método no es garantizado al 100 por ciento, porque siempre puede ocurrir aún con dicha operación, además de que de todas formas se induce un parto prematuro porque hay que quitarlo antes de dar a luz.

No, muchos cuerpos no están diseñados para el embarazo, pero nos aferramos a la vida diciéndole si claro que si, y nos sometemos a estos y otros tantos procedimientos con tal de lograr nuestro sueño de ser mamá, ¿acaso no es esto válido? ¿debemos renunciar a ello sólo porque el cuerpo dice que no? ¿no son para eso tantas técnicas asistidas que hay hoy día?.

Voy a volver a intentarlo, tengo miedo, no voy a decir que no, pero es un paso que estoy dispuesta a dar para tener a mi bebé en casa, ¿puedo adoptar? claro que podría, pero si me queda un rayito de esperanza lo voy a agotar, sin importar que tenga que someter nuevamente a mi cuerpo a las pastillas, inyecciones y operaciones que hagan falta para lograrlo. 






Hablarte antes de nacer

 Estaba recordando el otro día algo de mi último embarazo y quiero compartirlo, es una pequeña anécdota que me paso con la comida. Recuerdo ...