miércoles, 13 de septiembre de 2023

A casi dos años de su partida

 Esta vez voy a poner un pedazo de mi alma, de algo que escribí poco después de perder a mis bebés, este 4 de noviembre van a cumplir dos años de su partida, aún me duele, aún es difícil hablar de ellos sin que una lágrima salga de mi corazón, sé que siempre voy a recordarlos, pero también sé que un día podré hablar de ellos sin que duela el alma. 

Siento un vacío en mi cuerpo, en mi alma, en mi ser completamente, hasta hace unos días mis bebés estaban en mi pancita, los sentía a veces moverse, a veces patearme, en algunas ocasiones no los sentía pero sabía que estaban allí,  el 4 de noviembre sin embargo, decidieron salirse, no continuar con su proceso de vida, y se alistaron para salir de mi cuerpo, empecé a sentir como uno de ellos se empujaba a través de mi útero y minutos después ya estaba afuera, posteriormente me indujeron contracciones para el segundo.

Ahora siento este vacío que no sé como llenarlo o como dejarlo estar en mi sin que me duela, ya no hay bebés en mi pancita pero tampoco están físicamente conmigo, no tengo nada, y eso me hace sentir miserable y la pero mujer del mundo, que no fui capaz de defender la vida de mi bebés y que tampoco les di las herramientas suficientes para que ellos lucharan por sus vidas, aún no entiendo porque paso, todo iba bien o al menos eso parecía, si bien es cierto que la posibilidad de que pasara lo que paso era bastante, esperamos ese milagro que no llego, ahora no sé que hacer para llenar o aceptar este vacío, mi psicólogo dice que se va a ir pero no se cuándo, ni siquiera al perder a mis padres me sentí así como me siento ahora.

Yo no sé si voy a superar esto, no lo sé, realmente hoy día siento que jamás lo haré y me hace comprender a tantas parejas que se separan cuando pierden un hijo, porque yo ya no quiero ver nada que me recuerde a mis bebés, no quiero pensar en que no fui lo suficiente para poder darle hijos a mi marido, pero la culpa al final es mía, yo ya sabia desde hace mucho que no podía tener hijos y quise aferrarme a la idea de que si podía.

De haber permanecido con mi postura de no tenerlos otra sería la historia el día de hoy, porque al final del día no soy madre, pero tampoco soy una mujer que no ha experimentado un poco de esa dicha, sólo que ya no se completó y nuevamente viene ese vacío a mí, esa oscuridad que me invade en las noches y me atormenta en el día, necesito estar idiotizada con la televisión o el celular para no dejarme caer, pero sé perfectamente que tampoco puedo vivir así, en algún momento debo afrontar por completo lo que paso, pero siento que si lo hago me voy a ir al fondo de este vacío y no volveré a salir, y estúpidamente si, eso también me agobia.

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

Hablarte antes de nacer

 Estaba recordando el otro día algo de mi último embarazo y quiero compartirlo, es una pequeña anécdota que me paso con la comida. Recuerdo ...