sábado, 13 de enero de 2024

Decisiones

Finalmente ya tuvimos nuestra cita con el doctor, a las 7 semanas, son dos, de acuerdo con lo que se había planteado al inicio por mi problema de útero incompetente, debemos hacer una reducción embrionaria, pero me piden que decida, que deje morir a uno para darle el paso al otro, es cruel y es el dolor más fuerte que te puede agobiar, no puedo, ¿Cómo le digo a Dios que después de pedirle un milagro no lo quiero como él me lo manda?, será lo que tenga que ser, pero no pienso tomar esa decisión, o tal vez ya la tome, pero por conservarlos a ambos, si al final los dos sobreviven seré la madre mas feliz y si no, si me pasa lo mismo de la vez pasada, entenderé entonces que no debo traer niños a este mundo, pero confío en que esta vez si podre tener a mis bebés.

Ya se registra el latido, aún no se alcanza a escuchar pero se refleja en el ultrasonido, como me dicen que le van a quitar la vida a ese ser inocente y ajeno a mis problemas, mi suegra me pregunto que si ellos estaban bien y le dije que ellos están bien, que ellos no tienen ningún problema, que el problema soy yo, soy yo la que no puede mantenerlos a salvo, no obstante, conociendo mi antecedente, confío en que nos cuidaremos más y tendremos éxito con ambos bebés. 

Sé que si vuelve a pasar lo del último intento me sentiré culpable por no haber hecho la reducción, pero jamás podría quitarle la vida a un bebé, puede que si me dijeran que es de vida o muerte lo haría, no obstante no es el caso, sólo es para darle un poco más de posibilidades a uno, pero el porcentaje no es tan grande como para decir que si a la reducción. 

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