miércoles, 15 de septiembre de 2021

PLANES

 

Después de que mi transferencia no fuera exitosa, me dijeron que en dos meses podría intentar de nuevo y aunque me sentía mal por el intento fallido me empecé a preparar para la siguiente transferencia, pero el mundo empezó a dar un vuelco, el virus ya se había extendido a otras partes de China, unos meses después la OMS ya lo había declarado PANDEMIA, me llamaron de la clínica para indicarme que iban a suspender mi proceso hasta nuevo aviso, me dieron una fecha tentativa en Junio pero todo dependía de como fuera desarrollándose lo que todos ahora conocemos como la CUARENTENA.

 Llegó Junio y no recibía llamada del doctor, por lo que me aventure a contactarlo y preguntar si podíamos continuar con el proceso, la respuesta fue negativa, teníamos que esperar a que bajaran más los contagios, nuevamente pusimos otra fecha tentativa para agosto,  esta vez al contactarlo nos dijo que la Secretaría de Salud ya les había permitido continuar con los procesos si los prospectos así lo querían, que se tomarían las medidas necesarias, en ese momento por mi mente pasaron dos cosas, ¿Por qué si ya podíamos continuar no nos llamó? Y ¿qué tan seguro es continuar ahora?, mi primera pregunta la omití, la segunda necesitaba una respuesta real y responsable, así que le dije, ya leí el comunicado que me enviaste, pero quiero saber tu opinión profesional, respiro hondo y me dijo que para él lo más recomendable era esperar al menos a que bajaran los contagios y viéramos que era constante ya sea que fuera a la baja o al menos se mantuvieran, no como ahora que unos días había más y otros menos pero seguía fluctuando.

La siguiente fecha tentativa fue septiembre, pero llegado el tiempo me dijeron que mejor esperáramos un poco más, en noviembre volvimos a llamar y el doctor nos dijo que si queríamos podíamos empezar de nuevo pero como yo había regresado a trabajar, no quise aventurarme en ese momento, le dije que mejor en enero, llego el mes de enero y comenzamos de nuevo con los preparativos. 

Pero los planes no salen siempre como uno quiere, resulto que al actualizar mis estudios, mi glucosa salió alta y no era conveniente empezar el tratamiento así pues podría ocasionar problemas en el embarazo e incluso provocarme un aborto, por lo que me mandaron con el nutriólogo para ver si con un cambio en mi alimentación lograba bajar esa azúcar y de paso unos kilitos de mas, afortunadamente me recomendaron una doctora que resultó ser muy buena y además me daba toda la confianza del mundo, también decidí regresar con mi psicólogo pues era un proceso que no quería pasar nuevamente "sola" y no es que lo estuviera simplemente es que un profesional siempre tiene mas herramientas para darnos esa claridad que a veces uno necesita. 

Tenía que esperar otros 3 meses antes de volver a intentarlo, pero había un miedo dentro de mi de que no hubiera logrado bajar el nivel de azúcar que me hizo esperarme 5 meses, venturosamente mis resultados fueron buenos y pudimos comenzar nuevamente el tratamiento el 2 de junio del 2021. 

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